-¿Por qué las personas se tienen que ir a otro país?-. Me preguntó mi niña con los ojitos llenos de lágrimas y supe que el alto umbral del dolor que la caracteriza, por fin había llegado al tope en lo que se refiere a la partida de su mejor amiga Valentina.

Durante los primeros cuatro meses del año escolar no tocamos el tema. La vi buscar e integrarse a un nuevo grupo de amigas y hasta escuché muchos nombres masculinos, cuando me contaba con quien había compartido el recreo. Llegué a pensar que ya estaba superada la separación de su “hermana gemela que nació en otra casa”, como se nombraban.

image

Pero ahí estaba acurrucada en mis brazos añorando la complicidad y la química especial que tenían.

– ¿Por qué se tuvo que ir? – insistió.

Apelé a argumentos sustentados en compromisos, obligaciones y oportunidades que tenemos los adultos. Hablé de las bellezas de Canadá y las posibilidades digitales de mantener contacto. Al final, enredada en mis pobres argumentos acabé por confesar que yo tampoco entendía por qué la búsqueda de la felicidad, de los sueños y de una vida mejor, en ocasiones nos lleva a separarnos de la gente que amamos.

La vida es sin duda un manantial de oportunidades, del que no todo el mundo sabe beber. Yo he tenido la suerte y el sinsabor de celebrar con más de un amigo sediento, la oportunidad de vivir un sueño fuera del aquí. He contemplado esas miradas brillar por la carga de adrenalina y placer. Los he escuchado dar el “si” al albur de la vida y me he visto llorar una y otra vez prediciendo la nostalgia y sintiéndola un poco después.

En mucho mas de una ocasión he dicho adiós y he visto partir. Y como mi hija, me he integrado a nuevos grupos, compartiendo de manera diferente el lunch y más. Lo irónico es que, como una especie de hechizo eventual, el destino vuelve a entregar a algún otro ser querido la posibilidad de volar.

image

¿Cómo le explico a mi hija que va a seguir despidiéndose a lo largo de su vida?

Que el alma tiene esta consistencia extraña capaz de invadirse de huecos que no se llenan con nada, pero no se rompe por el contrario se fortalece. Se hace poderosa con cada noticia de éxito. Cada post en facebook cargado de fotos documentando la evolución y las alegrías. Y con el despertar de las mariposas estomacales enloquecidas por la simple idea del reencuentro temporal.

Soltar es amar. Abrir la mano con alegría, para que ese amigo pueda andar el camino que quiere seguir, nos permite caminar el propio con ligereza y levantar esa misma mano para regalar un impulso, un pequeño empujón.

Finalmente “adiós” significa: “ir con Dios”. Y aunque en su momento no me despedí de todos, encuentro consuelo en ese deseo dirigido a Rocío Novella, Carlos Esquivel, Germán Radillo, David Hernández, Pablo Bracho, Claudia Muciño, Olga de la Fuente, Arturo Sánchez Navarro, Leitos Santillanez, Conchita Perales, Sergio Escamilla, Alejandro González, y muchos más que se han ido a vivir lejos muy lejos.

De manera especial a Chich, a quien he dicho adiós y hola y adiós, varias veces y lo seguiré haciendo sin duda. Eso espero, porque cada vez ha sido para más y para mejor. Porque sus alegrías y sus triunfos al final son el analgésico de mi nostalgia, porque lo quiero con toda el alma, porque quiero que sea feliz y no importa dónde esté siempre será “mi hermano que nació en otra casa”.

– Decir adiós duele hasta los huesos mi chiquita- solté, mientras nos dimos un abrazo diferente, de esos que no se sabe quién consuela a quién.

Y le confié: – A mi me sirve pensar que las despedidas vienen cargadas de regalos: la ilusión de volverse a ver; la capacidad de seguir queriendo a pesar del tiempo, la magia de celebrar a distancia como si se estuviera a un lado. El orgullo de sentir que esa pena ha válido muchísimo-.

Se quedó un ratito más cobijándome con ese calorcito que sólo ella sabe regalar. Luego se fue a jugar como si nada y me quede mirándola con la certeza de que algún día, espero todavía lejano, me tocará decirle “a Dios” mientras se va por su propio camino.

Pero como diría Mariana Vega:  “Aunque esté muy lejos me quedo contigo, no habrá despedidas, ni pena ni soledad …El tiempo irá despacio, no hay nada que esperar. Sólo será lo que será”.

7 Comments on “Camino

  1. Hermoso, sencillo, tierno, adorable y con tanto sentimiento que es inevitable el nudo en la garganta. Gracias por compartir y darnos la oportunidad de tener esta visión.

    Me gusta

    • Me encanto y debo confesar me sacaron muchas lagrimas .A mi me toco partir y la nostalgia me invade muy seguido . Cuanta razón existe en tus palabras ,muchas gracias por compartir esto .

      Me gusta

  2. Lo que no sabes, es lo dificil que es para lis que nos vamos formar un muevo grupo de amigos y no tener familua cetca. Estar ovupados de lunes a viernes y buscar entretenimiento para suplir a la familia lis fines de semana! Eso si lo aprovechas te da la opirtunidad de conocer los alrededores.
    Pero cuando logras tener nuevos amigos y estos a su vez se van, te parte el alma! Vivir lejos de lis que quieres y no estar con ellis en lis momentos importantes es muy dificil, mas dificil para el que se va que para el que se queda.
    Excelente tu columna…necesito la caja de kleenex!

    Me gusta

  3. Como somos tan diferentes los hombres de las mujeres, no se por que te leo, con unas pocas palabras haces brotar mi lado femenino, imposible de contenerme, viví lejano las faustolencencias de mis hijos Quiela y Sebastián y al ver el rostro de tu hija imagino lo que yo pude decir a mis hijos. Gracias Aminta.

    Me gusta

  4. Lo lei en la mañana, esperando la cita (que no tenia) del dentista y no pude mas que ver lo facil que es para ti expresar lo que sientes con las palabras exactas… Eres una gran persona y mi Fer no podia ser diferente a ti (bueno mi Emi tampoco 🙂 ) Hiciste que recordara a muchas personas que se han ido lejos, pero que siguen estando en un lugar muy especial en mi corazon. Por cierto, gracias a tu lejania con Chich, hemos (varias), visto el gran cariño que se tienen, a pesar de la distancia, que a estas alturas, solo es cosa de sentarse a escribir y ya estas con la persona mas cerca de ti. Te quiero Consu querida… De aqui a donde anda por la vida Chich… y un poquito mas!!! jajajajaajaja

    Me gusta

  5. Gracias por compartir esto..creo yo que todos llevamos huecos dentro que nadie puede llenar, pq todos somos únicos y todos dejamos y nos dejan esos espacios indestructibles como nuestra familia, los amigos y las personas que llegan y se van. Recordar en el tiempo es vivirlo…Y a pesar de que el tiempo vuela rápido nuestros hermanos nacidos e otra casa siempre están en nuestros corazones.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: