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Con Santa alias “Luisfher Palatto”

Aseguró mi hermano y me senté a escuchar su historia mordiéndome los labios.

– La noche antes de Navidad, sin que mis papas supieran, me escondí atrás del sillón y esperé durante muchas horas para verlo -relató-.  Todo estaba oscuro, de pronto una niebla espesa cubrió la sala y lo vi entrar. Era enorme. Sacó de su costal regalos y los puso bajo el árbol. Quería saber qué eran, así que me moví un poco. Al darse cuenta de que yo estaba ahí se dirigió a mí furioso. Me enseñó unos enormes colmillos y con una voz terrible me mandó a dormir.

Recuerdo que lo escuché aterrorizada, creyendo cada una de sus palabras y ¿Cómo no?  Si a mis cinco años no había mayor profeta que mi hermano mayor.

Por supuesto cancelé el plan de esconderme para ver si era verdad lo que la vecina me había contado sobre cierto engaño paternal y desde entonces sentí pavor con la sola idea de acercarme al gordito vestido de rojo, falto de estilista y cuyas botas seguro le aprietan un montón.

Con el tiempo entendí que a ese chiquillo de diez años alguien le había roto la ilusión, como pretendían hacerlo conmigo. Fue la manera que encontró de proteger mi inocencia.

Pienso que todos nacemos millonarios gracias al tesoro que es la fantasía. La pobreza se da cuando no sabemos como resguardarla.  Para los niños es fundamental en el desarrollo de su personalidad y como motor de la creatividad. Para los grandes un escape ocasional de los sinsabores de la vida real y un generador de sueños y posibilidades.

Como dijo J.J.R. Tolkien: “La fantasía es, como muchas otras cosas, un derecho legítimo de todo ser humano”. Por ello a lo largo de la historia hemos creado tradiciones, fiestas y cientos de oportunidades que apelan a ese derecho.

La celebración navideña es un kit de primeros auxilios en favor de la ilusión. Puedo citar muchos ejemplos: Un pino en medio de la casa, que se puede decorar de maneras infinitas. Nieve en cualquier lugar, sin importar el clima. Regalos que aparecen y van cubriendo los pies del árbol y los deseos. Muñecos de nieve que se abrigan. Casas que prenden y se apagan. Hasta la ilusión de lograr con un abrazo la paz y la prosperidad.

Parte imprescindible del Kit es este ser mágico que sólo, a través de la fantasía, podríamos entender, porque ¿Quién a esa edad y con serios problemas de obesidad, que tenga que entrar por angostas chimeneas y entregar en una sola noche regalos a todos los niños del mundo, viajando al aire libre en un trineo, tiene ganas de reírse?

Sólo un ser mágico. Capaz de sentir la vibración de los pequeños corazones de cada niño que soñó con un regalo e intentó con todas sus fuerzas portarse bien para ganárselo. Alguien capaz de ver el brillo en los ojos de los adultos que sobrevivieron a un año más laboral, para poder contar con esos pesos que comprarán la ilusión y, con ello, la reconfortante sensación de que finalmente todo valió  la pena.

Un ser que seguro se alimenta de la energía de esas mañanas, casi madrugadas del día 25 de diciembre, donde unos tienen mariposas en la panza por abrir regalos y otros por ver sonrisas. Por todo lo anterior y mucho más confieso que creo en la existencia de Santa Claus.

Creo en él porque he visto y he sentido como nuestro corazón de adulto se convierte en una sucursal del Polo Norte, que -como por arte de magia- se activa cada diciembre con la oportunidad de entregar y sentir felicidad.

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Con la magia de Luisfher Palatto

Creo en él porque desde hace mucho tiempo tenía el deseo de  retomar mi pasión por la escritura. No me atreví a hacerle una carta pidiéndoselo, porque siempre me ha parecido controversial y subjetiva la condición de “portarse bien”. Sin embargo tus ojos sobre estas líneas, querido lector, son mi más hermoso regalo de Navidad.

Pero sobre todo, creo en Santa Claus porque mi hermano me contó que lo vio y yo protegeré su acto bondadoso por el resto de mi vida.

Muchas Gracias y Feliz Navidad!

6 Comments on “Yo ví a Santa Claus

  1. Maravilloso, extraordinario!!!!! Que felicidad es leerte y poder identificarme en cada letra, en cada palabra como sintiéndome protagonista mismo de la historia. Gracias a San Nicolás que nos trajo de vuelta a tu prodigioso músculo de creatividad en las letras.

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  2. Gracias Aminta por compartir con nosotros y regalarnos una hermosa manera de empezar el día…..Leerte es un placer. Te deseo una vida llena de bendiciones y sueños cumplidos.

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  3. Definitivamente me he dado cuenta de algo muy importante, tú no necesitabas dar terapias, pues con este blog sanas pequeñas heridas que algunos tenemos en el corazón! No dejes de sanarnos!!!!!

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  4. Amintis, qué gran regalo de Navidad es leerte. Yo también creo en Santa Claus ya partir de este momento asumo el compromiso de ser un guardián de la ilusión ysia porque tengo sobrinos y porque algún día seré mamá y quiero que mis hijos tengan la misma emoción e ilusión que yo tenía cada vez que hacia mi carta y esperaba mis regalos. Feliz Navidad Amintis, te quiero mucho.

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  5. Antier que leia tu blog, me acorde de mi esperando escondida tambien en las escaleras de mi casa con mis hermanos apretujados, a nuestro querido Santa, que por cierto a veces llegaba cargado de mil regalos y otras no tanto. Que epoca tan linda aquella y por un momento estuvimos juntas, tu y yo, en mi recuerdo y en las escaleras, en ese momento tan magico.

    Me acuerdo el dia que fuimos a ver la obra de teatro… “A Vivir!!!”… que risa y que llorar de las dos!!! jajajajaja Bueno pues asi me paso al leer tu escrito… lloraba de risa al ver tu foto bailando con Santa (pobre Santa! Lo que tiene que hacer !!! jjajajjaja) y lloraba al leerte. Que padre recuerdos traes a la mente y que padre leerte y aprender tanto mas de ti. Soy tu FAN, no se si la numero 1 porque por lo que veo debe estar muy peleado, pero si una de tus FAN que te quiere tanto y que se alegra de que llegue el martes para cambiar un poco lo de todos los martes. 🙂

    TQ montones y uno mas que tu siempre 🙂

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  6. Gracias por compartir la magia de tu escritura que nos transporta a esos mágicos lugares narrados, “Yo también creo en SANTA CLAUS” por eso le di vida como actor para encarnar este bonachón y simpático personaje ATTE: LUISFHER PALATTO (SANTA Interlomas)

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