image

Me preguntó mi hijo Emiliano, sorprendiéndome al salir de su ensimismamiento adolescente con un tema que en mi posesiva cabeza de mamá gallina, había pospuesto para nunca.

Me encontré ante el reto de mantener sus ganas de conversar y una actitud ecuánime para no espantarlo, mientras él me compartía el discurso más largo que le he oído en mucho tiempo:

“A cada rato cambian su estado de ánimo. Se enojan muy fácil, a veces no entiendo por qué, bueno la verdad es que nunca pregunto. Siempre que vas por el pasillo de la escuela, encuentras a una enojada o llorando.

Es muy difícil acercarte a una niña, porque no hay nada que pueda asustar más que tener un problema con ella. Pase lo que pase se va a poner feo. En media hora toda la escuela se enterará de que eres el malo, aunque no sepas qué pasó. Creo que manejan una especie de código de complicidad que las hace unirse contra alguien o construir una enorme pared para que no puedas pasar”.

Y entonces, con esos ojos que me acarician el corazón, miró ansioso mi silencio, que se alargó porque estaba embobada confirmando la realidad del crecimiento de “mi niño”. Como temblor me sacudió verlo cambiar el miedo al monstro del armario, para temerle a un nuevo fantasma llamado rechazo.

¿Cómo ayudarle a combatirlo cuando en muchas ocasiones a mi misma no me ha dejado dormir esa pesadilla?

Estuve tentada a hablar de las reacciones que provocan las hormonas en las niñas, pero siempre me ha molestado que se usen de pretexto.

Es verdad que los ciclos femeninos traen consigo cambios de temperatura, inflamación, crecimiento y dolor del pecho, constipación, cólicos e incontrolables y desconcertantes altibajos emocionales. Y es cierto que en la pubertad y la adolescencia estamos justo en el proceso de conocer, entender, aceptar y aprender a vivir con todo ello durante cada mes. Pero estoy convencida de que se nos dotó de una enorme capacidad para aprovechar, desde pequeñas, esos desafíos de la naturaleza y potenciar así nuestra resistencia, la fortaleza y el valor, tan característico de una mujer.

Por ello, desde la honestidad de mi propia experiencia me permití sugerirle que intentara ver a las niñas con el corazón, porque cómo decía Saint Exupery ” Lo esencial es invisible para los ojos”. Lo invité a mirarlas sin prejuicios, con profundidad y probablemente entonces podría descubrirse en ellas. Le aposté que se iba a sorprender al encontrar en una niña el mismo deseo que tenía él de vivir la aventura de crecer y el mismo pavor a no saber hacerlo correctamente.

Le comenté que yo creía que del mismo modo que nuestros cuerpos se diferencian a fin de embonar en pareja, nuestra mente y corazón lo hacen igual. En la generalidad los hombres enfocan su desarrollo en el plano racional, mientras que las mujeres lo hacemos en el emocional. Y esto que podría parecer una enorme diferencia no es más que la forma perfecta que logra la naturaleza en su diseño para nuevamente hacernos embonar.

El truco, nada fácil de lograr, radica en  dejar de desear que unos sientan como unas y otras piensen como otros. Lo ideal sería  aprovechar las características de cada uno a fin de aprender de ellas y conseguir un balance personal.

Por último, me permití decirle:

-Nada como acercarte a las niñas y buscar su compañía para entenderlas mejor. Se quien venza al miedo. Puede ser que te enfrentes a uno que otro rechazo, pero también te vas a divertir y sobre todo vas a eliminar por completo la frustración de no haberlo intentando.

Debo confesar que me sorprendió lo poco doloroso que fue empezar a soltar.

Me regaló una de esas sonrisas iluminadas por el rosado de sus mejillas, que fingí no notar y una frase que por nada del mundo voy a olvidar:

“La verdad es que si la escuela fuera de puros hombres sería muy aburrida. Ellas hacen los días diferentes y pues son la parte bonita”.

image

7 Comments on “¿Por qué las niñas son tan complicadas?

  1. Tienes delante de ti a un niño hermoso que se preocupa por los demas. El “llorar por los rincones” creo que es una materia nueva en la clase de las niñas, no de todas, pero si de una buena parte. No estoy justificando, pero hago empatia y “ah como nos gustaba sufrir a buena parte de mis amigas y a mi”. Era como cortarse las venas de vez en vez con nuestro querido pan Bimbo. Hay niños que no entran en este juego, como Emi. El estar cerca de el es lo mejor que puedes hacer (no deberia ni decirtelo pues es lo que haces), pero pronto se acostumbrara. Imaginate que dentro de las niñas tambien hay niñas que se desconciertan con esto “lloran de todo, Mama!” o el famoso “es que esta en sus dias”. No esta bien que sirva de pretexto, lo se, pero si tiene mucho que ver. Adoro a Emi y sus reflexiones y a la Mama con sus mensajes de cada martes. TQM

    Me gusta

  2. ¡Chulada de post! Amintis, gracias por compartir tan hermosos momentos y sobre todo por enseñarnos a enfrentar los diversos caminos de la vida de una manera distinta. Emi es súper afortunado de tener en casa a una de las mujeres más valiosas y maravillosas que la vida me ha permitido conocer. Te quiero mucho.

    Me gusta

  3. Esta lo máximo Emiliano! Y esperate a que Maifer cerzca! Jaja!
    Mi rey! Que bueno que te tiene y mejor aun que te lo cuente!
    Gracias Aminta TQ!

    Me gusta

  4. Aminta nunca mejor dicho. Mi hijo me ha hecho la misma pregunta infinidad de veces, y aunque logre respirar profundamente, a veces me gana la emoción de mamá, el querer evitar que lo lastimen o rechacen. Pero me alegro de muchas otras conseguir decir algo que realmente le sirva o funcione para conseguir ese acercamiento tan importante en todo momento, pero tan complejo en éste de fragilidad por la necesidad de pertenecer. Gracias por tus sabias palabras que nos funcionan inclusive a las mamás 😉
    Gracias.

    Me gusta

  5. A mi me pasó lo mismo, pero nunca las entendí y me quede con los niños, y al final me di cuenta que aunque no lo digamos en voz alta, también cada mes tenemos cambios de humor! Me encantó!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: