Reír hasta hacerse pipí

 

image

Hace algunos días me encontré con un video, cuya liga he puesto al final de este post, en el que dos señoras de edad avanzada reciben la oportunidad de volar en avión por primera vez.

Una de ellas, An, no lo había hecho porque le daba terror. La otra, de nombre Ria, moría de ganas, pero nunca tuvo las posibilidades económicas; su esposo odiaba viajar y jamás se apartaron más allá de unos cuantos kilómetros de casa.

De pronto su vida entera giró alrededor de su sueño y se prepararon para realizarlo. Una con un simulador para ayudarle a entender lo que sucedería, la otra soltando las más contagiosas carcajadas arriba de una montaña rusa. Ambas dejando a un lado el peso de más de 70 años.

Luego se conocieron, se hicieron amigas de inmediato, como cualquier niñ@ y compartieron esta aventura, así como un torrente de emociones que desembocaron en esa risa loca que arranca lágrimas y hace apretar las piernas en el suelo, para que lágrimas sea lo único que siga saliendo.

En unos cuantos minutos un video me mostró que la máquina del tiempo existe. Esta filmado como sin cirugía, Botox o trucos de cámara, dos ancianas se transforman en un par de chiquillas, al rescatar de su corazón el Don de vivir sin importar nada más que vivir; al permitir emerger esa capacidad de sorprenderse ante lo que sea y mantener la boca abierta mientras miran al cielo.

Conforme avanzaba el video pensaba en mi niña. Al terminar sentí un enorme deseo de hablar con ella, de abrazarla, de recuperar el tiempo perdido.

No Marifer, sino en Aminta, “Piolín” como le decía su papá. Esa pequeña que vive en mi interior, escondida entre aburridas capas de madurez que los adultos creemos debemos vestir al crecer.

La imaginé sentada en el olvido con su cofre lleno de sueños por cumplir. Sentí miedo al pensar que podría llegar a los 70 años, incluso morir, sin abrirlo una vez más y realizar alguno.

Y es que paradójicamente cuando somos niños no tenemos conciencia del tiempo y de la muerte, entonces no nos preocupa arriesgar lo que sea para realizar cualquier fantasía. Mientras que cuando somos ancianos estamos tan conscientes de la posibilidad de morir, que no importa ningún riesgo si se presenta la posibilidad de hacer realidad un sueño, como ocurrió con An.

Que triste que muchos de nosotros, en la etapa de la vida en la que tenemos más energía, más posibilidades físicas y económicas, más fuerza y resistencia, nos concentramos en hacer conciencia sobre el tiempo y sus consecuencias. Damos prioridad a lo que “se debe hacer” mientras extinguimos nuestros pequeños grandes deseos.

De pronto me pareció injusto que mi mocosa interior tuviera que esperar tanto tiempo para dejarla salir. Para verla brincar de alegría, aplaudir al viento y escucharla reír a carcajadas hasta hacerse pipí.

Así que como regalo del día de niño para ella y también para mis hijos a quienes les debo el ejemplo en la búsqueda de la felicidad, recuperaré ese cofre; escogeré un sueño olvidado y lo voy a hacer realidad. Intentaré que sea lo antes posible, para poder disfrutarlo por más tiempo y porque estoy segura de que esa escuincla no sabrá conformarse con uno. La conozco bien, no va a parar de pedirme más.

Que así sea  y que tu, que me obsequias con el honor de recorrer tus ojos por estas líneas, tengas un Día del Niñ@ feliz y logres hacerte un gran regalo o por lo menos la promesa de intentarlo.

Ojalá tengas tiempo de ver el video de Ria y Ana. Este es el link:

http://faithtap.com/1186/an-and-rias-first-flight/

 

 

 

5 Comments on “Reír hasta hacerse pipí

  1. Uuuuuyyyyy que bonita historia!!!!! Y que bonita esa inquietud que siembra de hacer contacto con nuestro niño interior, ojalá lo encontremos y podamos todos juntos jugar y reir hasta hacernos pipí.

    Me gusta

  2. ¡Chulada de post! Gracias Amintis, lo leo en uno de los momentos de mayor reflexión (y felicidad) de mi vida y solo puedo pensar que quiero reír todos los días, disfrutarlos y vivir, así en el sentido más literal de esa palabra. Te quiero tanto…

    Me gusta

  3. Gracias! Esta padre voltear a ver a miniPoly!!! Jaja! Y lo mejor es imaginarla de best friend de miniAminta carcajeandose, como lo hacemos ahora! Te quiero amiga!

    Me gusta

  4. Q hermosas palabras!!!!! Si tan solo por 1 dia dedicaramos los adultos a dejar emerger a ese niño o niña q llevamos dentro…….hacer travesuras..reirnos mucho….
    Jugar, bailar, disfrazarnos, correr y todas las cosas q una vez hicimos…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: