Cuenta una leyenda que una mujer huía de su marido llamado Tamale. El la encontró escondiéndose en lo alto de un árbol y comenzó a gritarle: -“¡Mi amor! ¡Baja! Si bajas ahora prometo que solo te golpearé un poco, en cambio, si me haces subir te arrepentirás”. La mujer se rehusó a bajar, el hombre subió a buscarla. Justo cuando estaba en el último tramo de la subida la mujer salto al vacío.

Tamale saltó detrás de ella para unirse en amor eterno en el otro mundo. Pero la mujer, con otros planes en mente, se había amarrado unas lianas a los tobillos que le permitieron sobrevivir a la caída.bungee-jumpers-300x206

¿Cuántas veces hemos deseado en nuestras vidas un cambio drástico? ¿Cuántas incluso hemos trepado hasta la cima de la posibilidad de transformar nuestra existencia? ¿Cuántas veces nos ha detenido el terror al vacío, a lo desconocido?

Yo, más de una vez me he bajado de ese árbol, sin haber saltado. Aceptando recibir la golpiza de lo cotidiano, por miedo a que los porrazos de un futuro desconocido sean más dolorosos.

No hablo necesariamente del salto desesperado como el de la esposa de Tamale, sino simplemente el deseo de escapar de una vida que ya no es agradable o de una relación fracturada; un trabajo que no nos satisface; una carrera equivocada.

Me refiero a las veces que el universo se nos ata al pie y asegura tenernos bien agarrados mientras nos invita a saltar al vacío. Nos dice que hay que tirar por la borda cualquier tipo de tranquilidad y confort, con la promesa de que allá abajo está la verdadera felicidad. Pero ¿Quién es capaz de confiar en el universo?

En física existe el término “salto cuántico” que se usa para definir el cambio abrupto de un sistema. También se utiliza en la vida diaria cuando se habla de tomar un riesgo, de ir más allá de las limitaciones, guiados por el deseo y no por la razón. Es ir más allá de los límites de lo probable, darse permiso de soñar, de arriesgar.

¿Cuál es el secreto para realizarlo? Renunciar a las viejas creencias y patrones de pensamiento limitantes y saber a dónde se quiere llegar. Así de simple y así de terriblemente complejo.

Por años, lanzarme me ha sido imposible. Por suerte, la vida me regaló una inspiración, un ejemplo en forma de amiga. Se llama Tania y es una de esos hermosos seres de luz que tengo la fortuna de que iluminen mi vida.

imageHace más de un año la vi enfrentar con valentía un torbellino que mezclaba y desdibujaba los caminos que antes parecían perfectamente trazados.

La vi escribir, con el Don del decreto con el que fue dotada, una lista de cosas especiales por hacer antes de doce meses. Fui testigo de cómo realizó cada una de ellas. De cómo al hacerlo iba subiendo a veces con energía, a veces con tropezones, hasta lo más alto de su propia voluntad.

Y desde ahí, se lanzó al vacío en caída libre, con los brazos abiertos sabiendo que a partir de ese momento y para siempre es capaz de  tomar sus propias decisiones, de vencer sus miedos, de superar cualquier obstáculo, de disfrutar la vida.

Mi amiga Tania, en “actitud 35” ha decidido aventarse a una nueva vida y con ese salto ha motivado en mi, bendita sea, el deseimageo de, por lo menos, volver a pararme frente al precipicio. Ese bellísimo regalo de Dios llamado Tania ha colocado en mi alma la sensación de contar con un paracaídas al que podría nombrar “felicidad”.

3 Comments on “Tirarse al vacío

  1. Ya se me acaban los adjetivos adecuados para expresar la manera tan bella en que escribes, en este caso quizá HERMOSO lo pueda utilizar y no solo por como cuentas esta divina historia, también en como dejas a la reflexión ese momento de decisión que todos alguna vez (o muchas) hemos enfrentado.
    Felicidades a Tania, no solo por tomar las riendas de su vida y lograr todas sus metas, también por ser esa fuente inspiradora en ti (y en muchos) para seguir adelante, aunque no se dé el salto que también para eso hace falta valor. Gracias.

    Me gusta

  2. Querida Aminta. Gracias a las personas y circunstancias que te inspiran pero sobre todo, a ese don, intuición y sexto sentido que tienes para identificar, profundizar, asociar y compartir con nosotros de manera tan hermosa, la complejidad de la condición humana. Gracias a eso, nosotros a la vez encontramos en tus textos también inspiración y estímulo para aplicarlo en nuestra vida. Que Dios te cuide, te proteja y te bendiga siempre.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: