(Para ese par que me regalaron la bendición de ser mamá)

En noches serenas como ésta todavía siento con nostalgia el vacío que tu cuerpecito dejó en mi interior. Fácilmente me acostumbré a tu calor, a tu movimiento incansable; a la magia que desde entonces desaparecía cualquier malestar; al compás de tu corazón que armonizaba al mío en la más perfecta interpretación de amor.

Era tan hermoso sentirte dentro que con gusto hubiera podido extender el tiempo. Confieso que me costó trabajo dejarte salir.

En noches serenas como ésta todavía puedo sentir el hueco de tu ausencia en mis brazos, acostumbrados a acunarte. La fragilidad de tu pequeño cuerpo me convertía en el ser más poderoso, me hacías capaz de protegerte de lo que fuera, de conseguir lo que sea por ti. Cabías, embonabas perfectamente en mí, como para quedarnos así por siempre. Me daba tanta fuerza, tanta paz y tranquilidad tenerte en brazos, que con gusto hubiera podido extender el tiempo. Confieso que me costó trabajo dejarte caminar.

En noches serenas como ésta añoro la fuerza de tu manita apretando la mía. Esa suavidad de tus dedos que intentaban alargarse para asirse a los míos y entonces poder dar tus primeros pasos, tus primeros saltos, tus primeras grandes hazañas. Esa manita que me convirtió en un roble, en cimiento, en sostén; que me obligó a aprender a parar y pensar, a observar el panorama y entender que en el camino hay más de una opción y que varias de ellas son la correcta. A inhalar y exhalar para encontrar la paz y la fuerza para detenernos y para seguir. Esa manita que me entregó la energía necesaria para asumirme incansable cuando se trataba de ti, que me transmitió la paciencia divina que jamás imagine tener. Esa manita de la que yo me sostenía también porque tomada de ella “respirar” tuvo sentido y razón, porque “seguir” no sólo no era cuestionable sino emocionante, porque “vivir” tuvo una verdadera definición.

Me ha dado tanta felicidad, tanta satisfacción, tanta seguridad en mi misma; le ha dado tanto sentido a mi vida llevarte de la mano, que con gusto hubiera extendido el tiempo. Confieso que me costo trabajo encontrar la serenidad para soltarte y dejarte crecer.

En noches como ésta, en las que el insomnio y el silencio mezclan recuerdos con deseo y la oscuridad permite sentir con más fuerza el frío y oscuro hueco que la idea del futuro construye en mi estómago, en noches así es cuando empiezo a prever que voy a necesitar serenidad para entender que no me perteneces. Voy a necesitar serenidad para asumir que no voy a poder evitarte el dolor, la desilusión, el desamor, la desesperanza y el miedo que, cual antagonistas en la maravillosa obra que es tu vida, jugarán un papel importante en el proceso de enseñarte a ser feliz.

Voy a necesitar serenidad para verte en completa autonomía escalar tus sueños, conquistar tus retos, construir tu propia historia.

Sostenida en el inmenso amor en el que me hundí al abrazarte por primera vez y sintiéndome profundamente orgullosa de ostentar de por vida el título de “tu madre”, uno de estos días voy a necesitar toda la serenidad del mundo para soltarte, para dejarte ir a vivir…

“Serenidad para que no se corté mi respiración, serenidad para tomarte de la mano y no llorar…Toda la serenidad para dejarte, para no dejarte, Para soltarte, para no soltarte…Toda la serenidad para dejarte ir..”

Eugenia León y Kabah

Haz click para escuchar la canción:    Serenidad, Eugenia León y Kabah

9 Comments on “Toda la serenidad del mundo para dejarte ir

  1. Aminta, te leo desde hace tiempo gracias a nuestra querida Tania Paredes… Pero es la primera vez que me animo a dejarte un comentario. Me encantó este texto, y me sacaste más de una lágrima. Qué linda forma de describir la maternidad y esa ambivalencia por querer retener a nuestros pequeños, aun sabiendo que los tenemos que soltar… Por aquí nos seguiremos encontrando cada martes. ¡Un abrazo!

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    • Hola Vicky, muchas gracias por leer estos textitos. Me enorgullece y emociona haber tocado tu corazón. Yo también derramé un montón mientras escribía, de esas ricas y sanadoras.
      Gracias por quieres seguir por acá, no sabes lo que me emociona.
      Te mando un abrazo.

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  2. Gracias por ser el canal para poder apreciar un poco lo que el Amor de Madre es. Y aunque se que quizá no lo pueda yo llegar a sentir en toda su profundidad, al menos gracias a tus letras me he podido acercar a conocerlo y a sentirlo como si fuera un verdadero padre.

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  3. Bueno bueno me hiciste llorar y llorar escribes desde tu corazón y eso se nota, me tome la libertad de publicarlo en mi Facebook espero que no te incomode. Felicidades por ser una ser humano único y por dejarnos entrar en tu corazón, que debe ser inmenso.

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    • Silvia, me haces llorar tu con estas palabras tan hermosas!!! No tienes idea cuanto me sirve y como te agradezco que lo compartas. Gracias de verdad , desde el corazón .

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    • Muchas gracias Lulú por regalarme estas palabras tan hermosas y por el honor que me das al seguir aquí leyendo, Gracias también por tu ayuda al compartirlo

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  4. Hola. excelente texto como describes el proceso de la maternidad y el como tienes que soltar a ese o esos seres que son parte de ti. Simplemente hermoso

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